Primeras Impresiones: La Era del Carbón

Quedaba esta entrada pendiente de nuestra visita a Nancy y Ushikai (los chicos de Análisis-Parálisis). Uno de los últimos títulos que el prolífico Wolfgang Kramer (junto a Michael Kiesling) vio publicado. Además, casi en paralelo se publicó en nuestro país de la mano de Ludonova. Estoy hablando de La Era del Carbón.
Molona portada del juego
Molona portada del juego

Somos dueño de una mina y nuestra intención es sacarle el máximo beneficio posible. Para ello ampliaremos túneles, extraeremos el mineral y lo venderemos. Mezcla mecánicas como Puntos de Acción (para trabajar en la mina), Set-Collection (iremos acumulando determinados elementos que puntuaran al final), Recoger y Entregar (Pick Up & Deliver) (extraeremos el carbón de nuestras minas para entregarlos a los pedidos correspondientes), Colocación de Losetas (serán las ampliaciones de nuestros túneles que deberán cumplir ciertas condiciones para ser más eficientes), Gestión de Recursos (el dinero) y Colocación de Trabajadores (que son los que nos permitirán llevar a cabo las distintas acciones).

Y, aunque parezca que mezcla demasiados elementos, en realidad es bastante sencillo de jugar. En el tablero principal tendremos una serie de acciones que podremos realizar, divididas en cinco grupos: Ampliar la Mina, Trabajar en la Mina, Asumir Pedidos, Satisfacer Pedidos y el Banco. La partida se desarrolla a lo largo de tres rondas, al final de la cual se realiza una fase de puntuación que se va ampliando a medida que avanzan las rondas (en la primera puntúa el carbón entregado, en la segunda lo anterior más los transportes que poseamos y en la tercera  lo anterior más las minas agotadas). El dinero sólo es necesario a la hora de ampliar los túneles, y se consigue exclusivamente en el banco.

Para las acciones tendremos una cantidad de trabajadores al comienzo de la ronda. Para poder realizar alguna de las acciones disponibles, tendremos que colocar un trabajador más de los que ya haya. Es decir, que siempre que tengamos suficientes trabajadores, podremos realizar cualquier acción las veces que queramos.

Los pedidos se satisfacen extrayendo el carbón de las minas que vayamos colocando. Para eso tenemos unas acciones que nos permiten realizar movimientos dentro de la mina (esto incluye subidas y bajadas del ascensor, así como carga y descarga del mismo) y, posteriormente, las acciones que nos permiten entregar pedidos satisfechos.

Y poco más. Ya sé que es una visión muy por encima de lo que ofrece el juego, pero creo que es suficiente para que os hagáis una idea de cómo funciona.

Lo que más me llamó la atención del juego es la dualidad trabajador-recurso. El Sr. Kramer ya había utilizado algo parecido en el Asara (y, seguramente, en más juegos que aun no he probado) con las cartas de agentes comerciales, pero aquí lo lleva un punto más lejos. En el juego de erigir torres nuestros “trabajadores” eran estos agentes. Todos los jugadores comienzan la ronda con el mismo número, pero, a medida que avanza la partida, suele ser necesario el uso de dos agentes (en vez de uno) para poder acceder a algún mercado cuyo color de agentes no tenemos en la mano.

En La Era del Carbón sustituimos los colores por la cantidad. Podremos realizar cualquier acción siempre y cuando tengamos suficientes trabajadores en la reserva como para colocar uno más de los que ya se encontrasen en la acción. Así aparece la decisión de “sacrificar” trabajadores de la ronda para poder realizar una acción necesaria a costa de reducir el número de acciones posibles en lo que quede de ronda.

Workers, workers!
Workers, workers!

Si bien la interacción es indirecta, hay mucha disputa por las acciones y por las distintas losetas disponibles, por lo que hay que estar muy pendiente de lo que creemos que interesa a nuestros rivales y, si coinciden con nuestros deseos, intentar anticiparnos para gastar la menor cantidad posible de trabajadores.

Un elemento que no terminó de encajarme es el tema del dinero. No es que no tenga sentido, pero parece como metido con calzador. Da la sensación de que Kramer y Kiesling dijeron -nos faltan acciones. Pues mete un banco y que las minas cuesten dinero-. No se puede obtener de otra forma y es el único sitio donde se gasta. Pero bueno, como temáticamente no descuadra, aceptamos barco.

Me gustó bastante y subió puestos en mi larga wishlist. El Wolfgang Kramer es un diseñador muy de mi agrado. Como digo, me recordó mucho a Asara, pero con suficientes variantes como para considerar su compra. En especial el tema de la colocación de trabajadores, eliminando el agobio por no poder usar las que ocupen nuestros rivales pero añadiéndolo en forma de sacrificio de futuras posibles acciones. 

12 comentarios en “Primeras Impresiones: La Era del Carbón”

  1. Este lo tengo en el punto de mira! Y gracias a ludonova el preció del juego me parece muy razonable.

    Tengo pendiente de provar el Asara a ver tal es, ¿cres que son juegos muy similares? En tal caso este era de carbón hace ya mucho tiempo que le sigo la pista….

    Saludos!!

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    • El Asara lo tengo en mi ludoteca, y este La Era del Carbón, hasta ahora solo lo he podido jugar una vez.

      A mi me transmitió sensaciones similares. La mecánica principal del juego es la colocación de trabajadores (adornada con muchas otras como indico), y eso lo comparte con el Asara. Y en su peculiaridad (el poder usar una mayor cantidad de ellos para realizar una accion que ya posee trabajadores) también tiene cierta similitud con poder usar en el Asara dos cartas de agente para poder acceder a un mercado fijado a un color que no tenemos.

      Son similares, compiten en la misma liga, tienen precios parecidos. Cualquiera de los dos sería una buena adquisición. No sabría ahora mismo decantarme por uno. Tendría que jugar mas partidas a este La Era del Carbón.

      Un saludo y gracias por la visita!! 😛

  2. Entre que no es idóneo a 2, aunque escale bien y que tenemos muchos juegos de este estilo ya (euros medios), sólo nos lo plantearíamos después de probarlo y a precio de ganga, aunque tiene algunas cosas chulas, como … un ascensor!! 😉

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  3. Gran juego del grandioso tándem Kramer+Kiesling.
    Por cierto, fíjate lo q son los puntos de vista; para mí este juego no es de colocación de trabajadores, sino de puntos de acción. Mecánica que adora Kramer, y en la que se lució en juegos como Torres y Tikal.
    ¿Has probado Torres? Ahí sí que tocó el cielo Kramer xDD

    Saludos!

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    • Ahí está mi Neiban como siempre añadiendo sustancia a la entrada! Grande. Lo comento al principio, que también son Puntos de Acción. Pero en este caso la barrera entre ambas mecánicas es muy sutil. Como dices, depende del punto de vista. Si interpretas que los tokens son mineros (o currantes de tu empresa minera), son trabajadores que van realizando una acción, solo que cuanto mas tardes en realizarla, seguramente mas trabajadores te cueste.

      Ahora, si asumes que los tokens son un recurso (puntos), pues eso… puntos de acción. Con la historia de que el coste de la acción se va incrementando a medida que se va usando.

      El Torres y el Tikal los tengo en mi lista de pendientes. Como alguno se ponga a tiro (especialmente el segundo que ahí anda fluctuando en Amazon), caerán!

      Gracias por pasarte. Como ya comenté, tus comentarios son oro y mas con el poco tiempo que tienes.

    • Para mi gran juego, que funciona bien a cualquier numero, facil de enseñar y rapido de jugar, partidas bastante ajustadas.

      El Tikal lo puedes encontrar a buen precio por ebay.de

    • Ya me lo he pillado de segunda mano a un preciacor! Y de regalo, el Torres y el Java! Ya solo me falta el Mexica para tener la trilo! 😛

  4. Que sepáis que entre tú y Neiban (gran reseña la de su blog) me habéis convencido de pillarme el juego! Tiene una pinta realmente buena!!! 🙂

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    • Me parece un gran diseño. Yo lo tengo en mi wishlist por si se me pone a tiro baratito algún día. No es un juego que destaque especialmente por nada, pero está muy bien implementado. Y la dualidad Trabajadores/Puntos de Acción me parece suficientemente original como para que no sobre en ninguna ludoteca 😛

  5. Buenas Iván!

    Pues anoche pude jugar por primera vez a este juego al que tantas ganas le tenía. Y la verdad es que ha respondido a mis expectativas!

    Me ha parecido un juego muy completo y la sensación que me ha dado es que para ganar tienes que jugar con la vista a largo plazo. Al final, lo que te va a dar la victoria son las vagonetas vacías de carbón negro y que hayas podido puntuar (aunque sea como segundo) en la mayoría de los 12 componentes. Y en nuetsra partida resultó clave la elección del jugador inicial. Fue el mismo en las 3 fases del juego y fue el ganador final con bastante diferencia sobre el segundo.

    Espero repetir pronto, aunque no será fácil porque nuestro grupo semanal de juego siempre es de entre 5-7 jugadores. Anoche fue algo atípico y por eso pudimos jugar a este gran juego.

    Por cierto, espero una reseña de este juego próximamente, jeje.

    Un saludo!!!

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    • Tengo que echarle al menos una partida a 2 y otra a 4 😛 La de dos espero echarsela este finde.

      A mi me parece un juego muy apañao. Lo que especialmente me motiva es esa hibridación entre colocación de trabajadores y puntos de acción.

      Tomo nota del asunto del orden de turno, a ver que ocurre en mis partidas!

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