Reseña: Felix, El Gato Encerrado

Introducción

Y volvemos con otro de esos juegos que están en mi ludoteca gracias a que reúne las suficientes cualidades para que todos estemos contentos con su incorporación. Por mi lado, se trata de un filler asequible y con una mecánica bastante molona y por el de mi novia, un aspecto adorabilísimo. No podíamos resistirnos…

Portada
Portada

¿Quién no conoce expresiones coloquiales como ¡Aquí hay gato encerrado! o ¡Me han dado gato por liebre!? En este juego podrás experimentar el significado de estas expresiones por ti mismo. Un grupo de gatos buscan nuevos dueños, pero estas afortunadas personas no saben si conseguirán suaves gatitos o uno o varios gatos viejos de los malos. Félix es un juego rápido y sencillo, en el que tendrás que competir por atrapar al famoso Gato Encerrado, que está prisionero dentro de un saco. Gracias a su original sistema de subastas y faroles, las enconadas disputas entre jugadores (y las risas resultantes) están aseguradas. Así que agudiza el ingenio y estudia a tus rivales, porque ellos también lo estarán haciendo y sólo hay un Gato Encerrado.

Así se nos presenta este Félix, El Gato Encerrado, diseñado por el famoso autor alemán del pelo teñido de verde, Friedemann Friese, creador de esa obra maestra llamada Alta Tensión, y otros títulos como Viernes, Fauna o Famiglia. El juego fue editado en 2007 y de las ilustraciones se encarga Lars-Arne “Maura” Kalusky, responsable del aspecto de, prácticamente, todos los juegos diseñados por Friese.

En España el juego se encuentra editado por Edge Entertainment, aunque es totalmente independiente del idioma. El juego permite partidas de 3 a 5 jugadores, con una edad mínima recomendada de 8 años y una duración aproximada de unos 20 minutos. El precio recomendado es de 11,95 €.

Contraportada
Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

 

Contenido

En una pequeña caja de cartón de dos piezas (de dimensiones 13×13×4 cm.), nos encontramos con los siguientes componentes:

  • 50 cartas de juego (divididas en 5 mazos con anversos en colores verde, negro, rojo, amarillo y azul)
  • 4 cartas de ratones
  • 1 carta de gato en el saco
  • 1 marcador de jugador inicial con forma de saco (de madera)
  • 76 fichas de ratones (de plástico)
  • Reglamento
Contenido
Contenido

 

Mecánica

Félix, El Gato Encerrado es un sencillo pero intenso filler de subastas y gestión de información parcial que se asemeja mucho al Póker Texas Hold’Em, solo que en vez de apostar con dinero real, jugaremos con ratones, que también sirven como puntos de victoria.

 

Conceptos Básicos

Vamos con esos conceptos. Son pocos, pero hay que tenerlos claro.

En primero lugar hay que hablar de la “moneda” oficial del juego, los Ratones (por llamarles de alguna manera). Son unas fichas de plástico de un tamaño considerable (para el que suelen tener estas fichas de plástico) que serán el objeto de cambio que utilizaremos durante la partida. Hay fichas de 1 (negras) y de 5 ratones (verdes). Como veremos más adelante, todos los jugadores comienzan con la misma cantidad de ratones. Además, al final de la partida, cada ratón equivaldrá a un punto de victoria.

¿Qué vamos a comprar con estos Ratones? Pues sacos (lotes) de gatos. Como veremos en la mecánica, en cada ronda habrá en juego un lote de cartas (una por jugador). Al final de la ronda dicho lote se lo lleva uno de los jugadores o será descartado. La reserva de ratones de cada jugador debe mantenerse oculta durante toda la partida.

Gatos Buenos
Gatos Buenos

Cada jugador dispondrá al comienzo de la partida de un mazo de diez cartas, las cuales son:

  • Cartas de Gatos Buenos (fondo amarillo): con valores 3, 5, 8, 11 y 15.
  • Cartas de Gatos Malos (fondo rojo): con valores -8 y -5.
  • Carta de Conejo (fondo rosa): con valor 0.
  • Cartas de Perro (fondo azul): sin valor. Un Perro Bueno y un Perro Malo.
Gatos Malos y Conejo
Gatos Malos y Conejo

Como supondréis, los Gatos Buenos aumentan el valor del lote y los Gatos Malos lo reducen, mientras que el Conejo no lo modifica. Por último, los Perros tampoco tienen valor, pero reducen el tamaño del lote si se alguno de ellos se encuentra dentro de él. Existen tres posibilidades:

  • Que en el lote se encuentre únicamente un perro, siendo este un Perro Bueno. En este caso el perro se pelea con el gato de menor valor, eliminándose ambas cartas del lote.
  • Que en el lote se encuentre únicamente un perro, siendo este un Perro Malo. En este caso el perro se pelea con el gato de mayor valor, eliminándose ambas cartas del lote.
  • Que en el lote se encuentren dos o más perros (independientemente del tipo). En este caso los perros se pelean entre sí, descartándose todas las cartas de perro sin afectar a ningún gato.
Perros
Perros

Y ya no necesitamos nada más.

 

Preparación de la Partida

Es como sigue:

  1. Se prepara en el centro de la mesa las cartas de ratones en orden ascendente en función del número de jugadores que vayamos a ser: para 5 jugadores se colocan todas, para 4 jugadores todas menos la que tiene el número 3 y para 3 jugadores solo se usan las cartas con números 3 y 6. El resto se dejan en la caja. A la izquierda de la fila se coloca la carta del saco.
  2. Se entrega a cada jugador el mazo de su color y 15 ratones.
  3. A la banca se devuelve un numero de ratones dependiente del numero de jugadores: 33 para 5 jugadores, 27 para 4 jugadores y 21 para 3 jugadores. Los ratones sobrantes se dejan en la caja.
  4. Cada jugador descarta al azar una carta de su mazo y devuelve a la caja en secreto.
  5. Se decide el jugador inicial (que según las normas es el último jugador que haya adquirido una mascota).

Y ya estamos listos para comenzar.

Partida preparada para cinco jugadores
Partida preparada para cinco jugadores

 

Desarrollo de la Partida

La partida se desarrolla a lo largo de 9 rondas (una por carta de cada jugador).

Cada jugador coloca una carta bocabajo y en secreto en la posición que le corresponda. El jugador inicial deberá colocar la suya bajo la carta del saco, y, siguiendo en sentido horario, cada jugador colocará la suya a la derecha de la última carta colocada hasta que todos hayan puesto una.

Ronda preparada
Ronda preparada

A continuación, se le da la vuelta a la primera carta (la del jugador inicial) y este comienza inicia la puja. Cada jugador podrá:

  • Aumentar la puja existente (o iniciarla ofreciendo cualquier cantidad de ratones)
  • Pasar

Al aumentar la puja deberá colocar delante del al menos un ratón más que la puja más alta que hubiese sido ofrecida hasta el momento. Si ya habíamos pujado anteriormente, solo tendremos que añadir los ratones que falten para sobrepujar.

Si pasamos, tomaremos los ratones colocados en la carta de ratones que está emparejada con la primera carta no revelada, así como todos los ratones que hubiésemos utilizado en nuestras puja (es decir, que no se gastan y los recuperamos). Finalmente, se le da la vuelta a la carta emparejada con la carta de ratones de las que hemos cogido las fichas. Por tanto, en la subasta habrá un jugador menos y una carta revelada más.

La ronda finaliza cuando han pasado todos los jugadores menos uno. Este abonará los ratones ofrecidos en la puja y se llevará todas las cartas del lote. Si hay perros en el mismo, se deberán descartar las cartas correspondientes antes de que el jugador recoja su lote.

Colores de los mazos
Colores de los mazos

Un caso especial es en el que todos los jugadores pasen y el último jugador aun no haya podido ofrecer ninguna cantidad de ratones. Llegados a este punto, este último jugador podrá pagar 1 ratón por llevarse el lote o pasar también, descartándose el lote completamente.

 

Fin de la Partida

La partida finaliza tras la novena ronda. Cuando un jugador se lleve el último lote, se procede al recuento. Se suman los valores de los gatos de las cartas que ha obtenido cada jugador y le suma la cantidad de ratones que aun posea. El ganador será el jugador con más puntos. En caso de empate, el ganador será el jugador con más puntos en cartas.

 

Opinión Personal

Sin duda, estamos ante uno de esos pequeños grandes juegos que, por precio y por sensaciones, está en muchísimas estanterías de jugones. Y es que aúna en una pequeña caja muchos momentos divertidos por el coste de un par de copas un fin de semana. Vamos a ello.

Como he comentado, para mí es un juego que se inspira claramente en el Póker en su variante Texas Hold’Em, donde a medida que la partida avanza y los jugadores se van tirando de la ronda, los que se mantienen vivos van obteniendo nueva información que pueden cambiar radicalmente su estrategia.

La idea básica es intentar llevarnos lotes pagando menos de los puntos que otorgan. En cualquier caso en el que creamos que no podemos conseguir este objetivo, lo mejor que podremos hacer es plantarnos, y evitar una sangría. Pero, a diferencia que el famosísimo juego de apuestas, en este caso los jugadores saben antes de comenzar la ronda el valor exacto de una de esas cartas que va a ser descubierta. Y nuestra estrategia durante la ronda va a depender, en gran medida, de la posición de dicha carta.

Cartas de saco
Cartas de saco

Y es que si somos de los primeros en colocar carta (ya sea porque nos ha tocado ser el jugador inicial o porque nos hemos llevado el lote anterior), la información que poseemos no va a durar mucho tiempo oculta, por lo que no podremos utilizarla a la hora de subir las apuestas. En estas rondas no nos quedará más remedio que intentar aguantar el máximo posible para, posteriormente, plantarnos habiendo provocado una buena sangría en nuestros rivales. Pero cuidado. Estos pueden utilizar esta misma posición para sangrarnos a nosotros, haciéndonos creer que en las cartas ocultas si hay cosas interesantes, de forma que le seguimos el juego y, cuando menos lo esperamos, nuestros rivales abandonan la ronda en cascada, dejándonos vendidos, y perdiendo una cantidad de ratones importantes. Y, seguramente, con un lote que ni mucho menos tiene ese valor. Doble perdida.

Si por el contrario, somos de los últimos en jugar, nuestra información secreta es importantísima, sobre todo a medida que el lote se va revelando. Cuando las cartas de otros jugadores se vayan mostrando, nuestra información será crucial para evaluar si el lote puede o no puede merecer la pena. Aquí tendremos que andarnos con cuidado, porque, si el lote nos interesa, no deberemos mostrarnos demasiados entusiastas, no vaya a ser que el coste del lote se vaya por las nubes y al final no nos salga rentable.

De todos modos, en mi opinión, el primer jugador de la ronda (exceptuando la primera) tiene muy poco margen de maniobra, ya que lo más normal es que comience con muy pocos ratones. Si a eso le sumas que su información secreta no vale casi nada, pues apaga y vámonos. Como un jugador se gasta casi todos sus ratones en un lote, se va a llevar unas cuantas rondas pasando. Esto es, sin duda, lo que menos me gusta del juego. Un mal movimiento, y te puedes llevar mirando un buen rato.

Ratones y Saco de Jugador Inicial
Ratones y Saco de Jugador Inicial

Otro punto interesante es lo bien balanceado que está el juego en cuanto al reparto de ratones. Inicialmente hay en juego 15 ratones por jugador, más lo que entran en juego en cada ronda. Digo que está bien balanceado porque, cuando algún jugador se lleve un lote, lo normal es que haya tenido que desembolsar una cantidad respetable, de forma que andará sin capital durante un par de rondas, de forma que no será un rival a la hora de tirar la casa por la ventana por un determinado lote. Aunque esto también puede ser aprovechado por algunos jugadores valientes, ya que en las primeras rondas la gente anda más tranquila y no suelen ponerse en juego cartas importantes. Podría ser un buen momento para jugar nuestra carta más alta e intentar llevarnos el lote por un reducido precio y, además, seguir teniendo suficiente capital como para mantenernos en la ronda el suficiente tiempo como para molestar.

No olvidemos la componente de memorización del juego. Los jugadores expertos deberán intentar memorizar las cartas que cada jugador ha ido poniendo sobre la mesa, para intentar hacerse un esquema mental de las cartas que quedan por salir, sobre todo para intentar no estar tan cortos en los momentos que seamos de los primeros en jugar.

El juego funciona genial a 4 y 5 jugadores, puesto que las rondas son lo suficientemente largas como para que las pujas aumenten y la gente pueda desplegar todo tipo de caras de póker. A 3 jugadores no está mal, pero las rondas se suceden en un abrir y cerrar de ojos y es difícil ver de qué pie cojea cada uno para intentar pillarle en una apuesta descarada. Pero si no somos muy amigos de los juegos de apuestas y faroleo, lo más normal es que este juego nos aburra. Si es al contrario (nos encantan), nos lo pasaremos bomba.

Uno de los puntos débiles de este título es sin duda su rejugabilidad. Es un filler que se pilla muy rápido y que depende en gran medida de las estrategias y faroles que vaya lanzando la gente, aunque, a su vez, solo son creíbles bajo ciertas circunstancias (como hemos visto anteriormente). Como supondréis, es facilísimo quemarlo, por lo que no deberíamos abusar de él si no queremos que se lleve en la estantería mucho tiempo.

Detalle de partida en juego
Detalle de partida en juego

Hablar de Edge Entertainment es hablar de calidad. En este caso nos encontramos con una caja pequeña de cartón (sin inserto) con las cartas, las fichas y el marcador de jugador inicial dentro. Es cierto que no son muchos componentes, pero estos son de un acabado enorme, especialmente el marcador de jugador inicial de madera, que es un pequeño saquito que marca al jugador que se llevó el último lote. Pero hay algunos elementos negativos. Primero, las fichas de plástico. Es cierto que tienen el tamaño ideal para su cometido, pero no sé. El cuerpo te pide que sean fichas de Póker, aunque esto habría encarecido el conjunto demasiado. Y en segundo lugar, las cartas. Es cierto que el enorme tamaño de las mismas es magnífico, y que tienen los bordes blancos para aguantar el paso del tiempo y no marcarse. Pero aun así hay que criticar el uso de tamaños tan alejados del estándar. Yo porque me fabrico mis fundas, pero las personas que no tengan tiempo ni paciencia es un engorro tener que andar buscando fundas tan específicas. También se echa en falta las típicas pantallitas para poder mantener oculto los ratones, que tenerlos en la mano es un incordio. Y esto si se lo podrían haber permitido.

Hay que alabar el trabajo de ilustración de Lars-Arne “Maura” Kalusky. Con unos dibujos desenfadados y con el uso de unos colores de fondo muy vivos y unos leves degradados, consigue un efecto bastante atractivo. Una mezcla entre minimalismo y ñoñez que le pega muchísimo al juego. Las ilustraciones de cada animal son sublimes. A mí me encanta el conejo con esa cara de “¿qué puñetas hago yo en este juego?”.

Resumiendo. Felix, El Gato Encerrado es un gran filler a un precio inmejorable que capta prácticamente toda la esencia del Póker, aunque con un grado inferior de tensión al no jugarnos dinero. Pero si somos competitivos, el ganar la partida será suficiente aliciente. Además los gatetes son adorables (los zarrapastrosos no). Y, sin duda, lo mejor es su magnífica relación calidad precio. Buenos materiales, cartas enormes y un precio muy competitivo comparado con juegos de su misma categoría. Ahora, si no os gustan los juegos de subastas, este no es para vosotros. ¡Y ojo con quemarlo! Por todo esto le doy un…

Aprobado

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12 comentarios en “Reseña: Felix, El Gato Encerrado”

    • Respecto al juego, no lo he jugado pero me desmotiva un poco que se parezca al poker.
      Cambiando de tercio, este fin de semana pude estrenar el Troyes, que ya te conté en su día que andaba detrás y por fin me hice con é, y me ha encantado. Sensaciones parecidas al Caylus, de enfrentarme a un juegazo con una profundidad tremenda y que ojalá juegue toda la vida. Y también tengo guardado en una caja el Carson City, que hace poco creo que añadiste a tu colección. ¿Has podido probarlo ya? Yo tuve la suerte de pillar también la expansión de segunda mano en la BGG, que está agotadísima.

    • ¿Qué es lo que no te gusta del Poker? Cuando digo que se parece es por el tema de rondas de pujas con información oculta (en el Texas Hold'Em la información oculta son tus dos cartas, mientras que aquí es la carta que has colocado en el centro).

      Respecto al Carson, aun no he tenido ocasión de probarlo. A ver cuando logro colarlo en nuestras megasesiones (hay muchos títulos por estrenar, y no paro de comprar…). Pero también le tengo muchas ganas!

    • Espaciandolo bien en el tiempo, tiene mucha vida. Y si empiezas jugando mal como yo, mas vida aun (hasta que te enteras de como se juega bien…) xDDD

      Gracias por pasarte Neiban!

  1. Gran filer! Sobretodo a 5 jugadores, a 3 casi mejor no sacarlo.
    En este titulo el grupo con el que se juege tmb es muy importante pq la esencia de juego es el faroleo, cosa que me encanta.
    Nosotros jugamos con una variante, el q gana la ronda en lugar de ser el primero (la peor posicion) ocupa la ultima, asi los piques para ganar son aun mayores en cada ronda.

    Para variar otra gran reseña muy bien elaborada.

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    • Mmm, pero con esa variante no le estamos dando demasiada ventaja al ganador? No solo acaba de ganar un lote (potencialmente provechoso), sino que además le damos la posibilidad de ser el que mejor información maneje en la siguiente ronda? Tendría que probarlo.

      Yo también habia pensado en añadir alguna home rule, como por ejemplo que el orden de puja en la ronda siguiente venga definido por el momento en el que te plantaste en la anterior (se podría usar algun marcador o la carta descartada con cuidado). Así, el jugador que antes se tira (normalmente porque no tiene ratones) y que, por tanto, menos beneficiado va a salir de la ronda, en la siguiente tiene mejores opciones. Lo único es que es un poco jaleoso a la hora de pujar, porque hay que estar pendiente de este "track" que nos hemos montado. Pero creo que este seria un sistema mas justo.

      Un saludo y muchas gracias por comentar!!!

  2. En la variante que te comento se compensa pq aunque tenga la ventaja de ser el ultimo suele no tener ratones y no llegar a la ultima puja, de este modo los dos ultimos suelen jugar a ciegas.

    Otra que alguna vez hemos introducido es que cuando quedan tan solo dos jugadores, el ultimo no puede pasar y se queda con el lote entero. Es un poco hevy pero con esta los puteos y las puñaladas estan garantizadas, cosa q nos mola mucho.

    La que tu comentas tiene buena pinta, cunado vea mesa de nuevo la voy a proponer!

    Un saludo!!!

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  3. Gracias por la reseña. Por fin he entendido cómo se juega después de dos lecturas del manual en castellano y una en inglés. Como siempre, magnífico trabajo. ¡Enhorabuena!

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