Primeras Impresiones: Hansa

Hoy os traigo mis primeras impresiones tras jugar a uno de esos juegos que cuando ves el diseño de la caja y los componentes puedes apreciar la esencia de los Eurogames. Estoy hablando de Hansa, un juego diseñado por Michael Schacht en 2004 (ya tiene sus añitos).

En el juego nos convertirnos en mercaderes que intentan prosperar comerciando a lo largo del Báltico en las ciudades-estados de la Liga Hanseática durante el siglo XIV. Tendremos que ir mejorando nuestra posición en cada una de estas ciudades para poder comprar y vender mercancías de forma óptima.

¿Queda claro que esto va de un barco con mercancías?
¿Queda claro que esto va de un barco con mercancías?

El juego tiene una mecánica muy sencilla. En primer lugar, iremos colocando puestos comerciales en cada una de las ciudades. Para poder vender en una ciudad debemos tener un puesto comercial en ella. Además, si tenemos mayoría de puestos comerciales respecto a nuestros rivales, la compra de mercancías nos saldrá gratis. Estas mercancías tendrán distintos colores y valores (1, 2 o 3 barriles).

Para movernos por el Báltico tendremos un barco (común para todos los jugadores). Este se moverá siguiendo unas determinadas corrientes (desde una ciudad solo se podrá navegar a un número reducido de ciudades). Cada movimiento del barco cuesta una moneda. Cuando el barco atraca en un puerto, podremos realizar una única acción por ciudad. Estas son:

  • Comprar Mercancía: si no tenemos mayoría de puestos comerciales cuesta 1 moneda
  • Vender Mercancía: debemos tener al menos un puesto comercial en la ciudad. Las mercancías se deben vender, como mínimo, en parejas (podemos vender varias parejas). Al vender, tenemos que devolver a nuestra reserva uno de los puestos comerciales colocado en la ciudad. El resto de los jugadores deberán eliminar una ficha de mercancía de los colores vendidos.
  • Establecer Puestos Comerciales: finalmente, podemos eliminar una ficha de mercancía que tengamos en nuestra reserva para establecer puestos comerciales en la ciudad en la que nos encontremos. Colocaremos tantos puestos como unidades tenga la ficha.

Por último, antes de comenzar nuestro turno, podemos rellenar las mercancías de las ciudades pagando una moneda.

Como he dicho, un Eurogame clásico. Con interacción directa (aunque tiene su puntito de puteo al vender y obligar a los rivales a descartarse de mercancías). Habrá que, por un lado, ajustar cada moneda para intentar que cada turno sea lo más provechoso posible, pero siempre teniendo en cuenta de la situación que dejamos, no vaya a ser que beneficiemos en exceso a los rivales.

Un juego muy sencillo pero con mucha profundidad. Se explica en un periquete y en nada se está jugando. Pero de ahí a dominarlo lo suficiente como para hacerse con la partida hay un buen trecho.

Esas corrientes las diseña el mismísimo diablo
Esas corrientes las diseña el mismísimo diablo

A parte de su diseño “muy alemán” (visualmente no es que sea muy llamativo), lo más negativo que se le puede achacar es que los jugadores poco experimentados beneficiarán casi sin querer al siguiente jugador en el turno, pues no estarán atentos a lo que le interesa a ellos, y muchas veces cometerán fallos que le proporcionará situaciones ventajosas a los rivales.

En resumen, Hansa es un buen juego (que se puede conseguir a un buen precio), con una buena edición (mención especial merece el barquito), y que cumple perfectamente como Eurogame medio (competiría con el Santiago de Cuba, compartiendo casi las mismas virtudes y defectos, a excepción del acabado), ideal para introducir a no iniciados, pero que no aburrirá a jugones de pelo en pecho.

10 comentarios en “Primeras Impresiones: Hansa”

    • Yo lo he jugado a 2 y a 3.. La diferencia es que en la venta, a más jugadores puedes hacer más daño, y eso hay que tenerlo en cuenta. Es un juego que se aprieta, porque el mapa es el que es, y a más jugadores hay más lucha por la mayoría de puestos comerciales en las ciudades.

      Como bien dice Imisut, es un juego fácil para iniciados y no lo suficientemente fácil como para aburrir a los jugones, un peso medio ligero, que además la gente está saldando a precios de risa (10-12 euros)

      En cuanto al aspecto gráfico, yo creo que el problema es la elección de colores de las mercancías. Si en lugar colores hubiesen elegido iconos distintos para cada color de mercancía, habría quedado mejor. Por lo demás, el tablero es bonito y funcional.

    • Primero, porque son sosos y apagados, desentonan. Y segundo porque para los daltónicos, ese marrón/rojo y el verde son gran un problema. xD

      En serio, si hubiesen puesto iconos distintos, sería aún más intuitivo reconocer lo que tiene el otro rival, lo que hay en el tablero y lo haría más temático (carne, pescado, telas, vino … mercancías típicas)

      Por cierto ¿has visto la expansión? No se si es oficial, pero cambia la capacidad de los almacenes de algunas ciudades y permite navegar contra la dirección de la flecha por 2 monedas (una buena regla casera)

    • De 2 a 4 jugadores. Como le ocurre al Santiago de Cuba, con 2 hay bastante control entre los jugadores, con 4 es mas caótico y es difícil mantener una estrategia. Tal vez con 3 sea el número mas interesante, por compensar control con ese puntito de caos.

      Saludos!

    • ¿Y por qué es un problema? A mi no me ha dado esa impresión. Al menos no lo hemos confundido con nada. Los colores son bastante distintos entre sí (excluyendo posibles problemas con daltónicos).

    • Oh! no la conocía. La verdad es que la regla de navegar a contracorriente por dos monedas suena mágnifica. Para casos de emergencia! 😛

  1. Hace poco Cartesius habló de las bondades de este juego en un episodio de Vis lúdica, me lancé animado a buscar información de este Hansa porque parece:

    1) ideal para jugar a dos o tres jugadores,
    2) de explicación hiper breve,
    3) de precio atractivo,
    4) de duración ajustada,
    5) que ocupa poco en mesa y en estantería.

    Y observo que tanto en labsk como en todos los blogs que lo tratan hay unanimidad en que está bastante bien por ello no entiendo la poca repercusión del juego, ya que yo prácticamente no lo conocía y ningún colega con el que juego parece tenerlo…

    Por todas sus virtudes me lanzo a pillarlo ipso facto, máxime cuando estoy cansado de euros deliberadamente descuartizados para vender expansiones y de pillarme juegos que por largos de jugar o explicar o por duros no vayan a ver nunca mesa, además, al menos a mí, cada vez me parece más atractivo tener juegos en la colección que no tenga ninguno de mis colegas o prácticamente.

    😉

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    • Tanto tiempo después y tras haber catado tantos juegos y los que faltan… ya que la añada cada año es mayor, al menos en número, según el año en cuestión también puede serlo o no en calidad…

      Mi duda es,

      ¿Os sigue convenciendo?

      Gracias.

    • Yo solo le he echado esa partida. Es un pick-up and deliver curiosón, pero no creo que aguante bien el paso de las partidas.

  2. Ante todo muchas gracias por contestar tan rápido.

    😉

    Creo que me lo pillaré por los 12 euros que cuesta, que en más de un juego me he gastado bastante más solo en fundas… no me espero gran cosa de él, pero bueno, de vez en cuando me llevo alguna grata sorpresa con juegos de los que no parecen ser grandes cosas…

    La isla de Feld me gusta bastante, en el Asara tengo bastantes esperanzas, soy un gran defensor del Louis XIV… si este me sirve para jugar a dos o tres jugadores partidas de 40-50 minutos puede cuadrarme en la ludoteca…

    Por compararlo con dos juegos que por todos es sabido te gustan bastante ¿Es mejor pick-up and deliver que el Delphi? ¿Con temática de barcos prefieres este o Batavia?

    Siempre tuyo.

    Yo.

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