Partidas del Fin de Semana (9,10 y 11 de Agosto de 2013)

Un nuevo fin de semana y una nueva oportunidad para disfrutar de nuestro querido hobby. Esta vez el viernes no hubo partidas pues tuve otros planes. Para compensar, el Sábado por la mañana mi novia y yo volvimos a sacar a la mesa nuestra última adquisición: ¡Aventureros al Tren! (Märklin Ed.). Antes que nada comentar que el Viernes por la mañana, echándole una ojeada al hilo de dudas de este juego en la BSK me percaté de que no estábamos jugando correctamente, pues en partidas a 2 o 3 jugadores las rutas dobles y triples no entran en juego (se puede reclamar cualquiera de las posibilidades en las rutas dobles y triples, pero el resto de opciones no podrán ser reclamadas por ningún otro jugador). Aclarado esto comenzaba la partida, obviamente con mucha más tensión que las anteriores, pues, si nuestros tickets de destino tenían ciudades cercanas el conflicto iba a estar asegurado. Y así fue. Las primeras rondas fueron tensión pura, lanzándose a degüello por los trayectos que cada uno de los dos considerábamos vitales. Se escuchó algún que otro «¡Oh nooo! Sandra se iba destacando poco a poco en la partida, hasta que movió su primer pasajero y abrió un hueco de más de 50 puntos con su rival, es decir, un servidor. Y ya no perdería la primera posición… hasta el último momento. Y es que tuve algo de suerte con los trayectos y las cartas, y logré encadenar buenos movimientos que me permitieron reclamar todos los trayectos necesarios para cumplir todos mis tickets, realizando un rush final épico. El resultado final, 149 a 180. Con esta victoria por mi parte el tanteador global se sitúa en empate a 2.

Yo me estaba expandiendo por el otro lado...
Yo me estaba expandiendo por el otro lado…

Después de comer nos entraron ganas de seguir con el pique, y sacamos el Bora Bora (que he reseñado esta misma semana). Hacía tiempo que no lo sacábamos a la mesa y andábamos un poco oxidados, pero tras las dos primeras ronda ya estábamos rodados. Mi estrategia principal se decidió en las dos primeras rondas, en las que pude adquirir dos losetas de hombre con la acción de obtener otra loseta de hombre (con dado de valor 3), por lo que la fase de acción de hombre/mujer iba a poder ir adquiriendo losetas de hombre. Posteriormente conseguí dos losetas de mujer de construir (con dado de valor 3), por lo que ya tenía montada mi jugada: en la fase de dados me expandía por el mapa, amén de realizar otras acciones, y en la fase de acciones de hombre/mujer construía. Por su parte, Sandra no se decantó por una estrategia clara, provocado por las losetas de tarea iniciales que le tocaron, por lo que fue haciendo un poco de todo, si bien se encargó de adquirir joyas en todas las rondas. La partida comenzó con una buena ventaja inicial por mi parte al levantar varias construcciones en las dos primeras rondas, pero Sandra la fue limando poco a poco con sus sacerdotes. Al final la victoria cayó de mi lado debido a pequeños detalles y decisiones aparentemente no demasiado importantes. Victoria por tres puntos de diferencia (77 a 74).

Todo muy igualado en el atolón...
Todo muy igualado en el atolón…

Y en esto que llegó el Domingo. Llevábamos tiempo planteando una sesión como Dios manda, con mis colegas de Gijón, pero entre pitos y flautas no lográbamos cuadrar nuestras agendas. Pero esta vez nada se interpuso en nuestros caminos. Puntuales como pocas veces, a las 17:00 nos dispusimos a comenzar. Para que los identifiquéis, sus nombres son Ciro y Juan.

El primer juego en salir a la mesa fue El Grande. Juan ya había jugado una partida, pero Ciro era novato, por lo que tras la explicación de marras, nos dispusimos de acaparar las regiones españolas. La partida se mantuvo muy igualada en todo momento, y los jugadores que se quedaban un poco rezagados reaccionaban con brío y remontaban. Personalmente hubo una ronda fatal para mis intereses, pues calculé mal mi jugada y me quedé muy descolgado. Tenía preparados en las cortes un gran número de caballeros para ser enviados a diversas regiones, y había jugado una carta alta para asegurarme ser de los primeros. Pero Juan jugó un 13, y en las acciones posibles estaba la que manda todos los caballeros del resto de jugadores de las cortes a las provincias. Y mi jugada iba a ser coger la carta que permite mover al Rey y colocar 5 caballeros en el mapa. Al haber jugado una carta alta, me quedé sin maniobras posibles. Al final el vencedor fue Juan, con un total de 95 puntos. Pese a mi ronda fatal, no me rendí, logrando remontar y alcanzando un sorprendente segundo lugar con 92 puntos. Justo detrás quedó Sandra, con 91 puntos, y algo rezagado, pagando la novatada, Ciro con 85 puntos.

Ajustada contienda que se decidió casi al final
Ajustada contienda que se decidió casi al final

Para liberar un poco el estrés generado, sacamos el tan de moda Banjooli Xeet (de nuevo, dar las gracias a los chicos de Juegos de la Mesa Redonda por el premio). En esta ocasión, tanto Juan como Ciro jugaban por primera vez al juego de Diego Ibáñez. Breve explicación y al lío. Generamos de forma aleatoria un circuito algo sencillote, por lo que lo minamos de bayas. Sandra volvió a utilizar la estrategia que le dio la victoria en la primera partida que jugó, y empezó a mover de forma clara al avestruz rojo. Pero cuando casi estaba en la meta, el pobre animal se comió la baya del vórtice, con la mala suerte para Sandra y el resto (enorme para mi) de cambiarlo por el avestruz morado, que era el que ocupaba la primera posición en mi predicción. En cuanto me tocó a mí, hice que cruzara la meta. Posteriormente Ciro y Juan lanzaron al avestruz amarillo que, casualmente, también era el que ocupaba la segunda posición en mi predicción, así que me uní a la fiesta. Por otra parte Sandra hizo avanzar al avestruz azul y el verde quedo rezagado, cosa que me fastidiaba bastante, pues el azul era el último en mi predicción. Tras unas cuantas rondas de embrujo y desembrujo de avestruces, logré llevar al avestruz rojo al tercer cajón del podio, dando por finalizada la partida. Cumplí prácticamente toda mi predicción, fallando la última posición, por lo que en el marcador final fui declarado nuevo brujo del poblado.

Rápida y divertida partida
Rápida y divertida partida

A continuación volvimos a desplegar el juego de moda en mi casa, el ¡Aventureros al Tren! (Märklin Ed.), que ya habíamos jugado Sandra y yo el día anterior, pero no queríamos dejar pasar la oportunidad de jugarlo a cuatro jugadores. Para Juan y Ciro también era su primera vez, aunque en esta ocasión la mecánica les era familiar, pues ya habían jugado al ¡Aventureros al Tren! El juego de cartas. Solo hubo que explicarles el tema de los pasajeros. Tras unas rondas iniciales de tanteo, comenzó una lucha encarnizada por los dos ramales longitudinales que atraviesan Alemania entre Ciro, Sandra y yo. Juan por su parte se quedó con la cara oeste del mapa, sin pelearse mucho con nadie. La partida se mantuvo muy igualada y se decidió por pequeños detalles. Cuando yo había cumplido mis tickets de destino iniciales y viendo que aún quedaban bastantes vagones por colocar, decidí robar nuevos tickets. No tuve mala suerte, pero cuando ya solo me quedaba un ticket por cumplir, Ciro lanzo un ataque final que me pilló por sorpresa, finalizando la partida. Tras el conteo final, Ciro se proclamó vencedor (145 puntos) por un solo punto de ventaja sobre mí (144), y 3 sobre Sandra (142). Juan quedó algo descolgado con 122 puntos.

Hemos progresado mucho en geografía alemana...
Hemos progresado mucho en geografía alemana…
Y para finalizar una tarde provechosa, nada mejor que un juego para relajar la mente y activar el cuerpo como el Diavolo. Juan es ya todo un experto, pero Ciro era la primera vez que jugaba. Tras comentarle de qué iba el asunto, comenzamos a pegarnos leches por conseguir los diablitos correctos. Juan y Ciro, algo cansados debido a la intensa tarde, fueron los primeros en caer, quedando Sandra frente a mí. Tras unas cuantas rondas con vaivenes en los montones de gemas, finalmente me hice con la victoria.
Un día nos vamos a hacer daño
Un día nos vamos a hacer daño
Y con esto se cierra un fin de semana bastante lúdico. Supongo que la próxima sesión que montemos sacaremos a la mesa algo de mas peso (aunque eso está por ver). Hasta entonces, pasad una buena semana.

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